viernes, 18 de julio de 2008

como si sólo yo



Como si sólo yo existiera, con el colmo de la libertad sobre los hombros, sí, a veces sólo yo existo. Muchas veces. Luego de una buenísima noche, despierto con el corazón acelerado, "la prueba de socioantropología", el corazón sigue acelerado y comienza la lucha de las instancias psicoanaliticas, todo es tensión fucking francés, te lo he explicado tantas veces, y tu me preguntas, "¿crees en Dios?", yo respondo lo único posible, "no sé en qué creo", y tu me dices, "es la mejor respuesta que me han dado", claro es la más lógica a esa pregunta tan estupidamente irracional. No lo sé y no me arriesgo a dar una respuesta, no soy Sören K. como para lanzarme al abismo. Abismo, te tengo al frente hace años y aún no decido si saltar o no, ¿acaso es posible permanecer con la pregunta pausada para siempre? quizás hay tres respuestas para la pregunta irracional: si, no, no sé. O tal vez sólo sea una tergiverzación del creer. Es cierto, creer no es saber, pero al menos yo, cuando creo, creo. Mi creencia se transforma en verdad, es por eso que soy una maldita intolerante (risas).

Imagen de Persépolis, buena, no buenísima. Es chistoso, Dios es igual a Marx.



jueves, 17 de julio de 2008

El lado oscuro


Yo la recorrí hace algún tiempo, pero parece que me demoré demasiado. O quizás sólo era demasiado frágil.

lunes, 7 de julio de 2008

Alvy Singer


Como dice Groucho Marx (en realidad yo lo escuché de Woody Allen), no podría pertenecer a un club en el que me admitieran como socio(a). Puede sonar estúpido o sin sentido, pero ha cobrado valor durante los últimos días, tomando en cuenta los acontecimientos. Y cobra más sentido aún cuando la admisión es casi un ruego de pertenencia, una introyección destructiva como cuando el gusano se come la manzana. No creo en Melanie Klein y sus teorías enfermas sobre los niños, pero ojo, en niños. El gusano -y no el gusanito- si puede ir queriendo incorporar toda la manzana con avidez, queriendo destruirla. Yo sí conosco a Descartes, a Aristóteles y a los demás, no necesito un tutor que me mire desde un estrado y me enseñe, amablemente, todo lo que debería saber de ellos (lo que debería saber según quién). No me agrada mirar hacia arriba, no lo hago ni siquiera en plegarias, menos lo haría siendo lo observado tanto como yo. Tanto o tan poco. Hay una especie de latifundismo que aún sigue encarnado en algún tipo de chilenos, recuerda nena, somos todos iguales, pero algunos... algunos somos más iguales que otros.


El monólogo de Alvy Singer es estupendo.


"... y recordé aquel viejo chiste, aquel del tipo que va al psiquiatra y le dice:

- Dr. mi hermano está loco, cree que es una gallina.

Y el médico le dice:

- pues ¿porqué no lo mete en un manicomio?

y el tipo le dice:

- lo haría, pero necesito los huevos.

Pues eso es más o menos lo que pienso sobre las relaciones humanas, saben? Son totalmente irracionales, locas, absurdas... pero supongo que continuamos manteniéndolas porque, la mayoría, necesitamos los huevos..."


Annie Hall, Woody Allen.

miércoles, 18 de junio de 2008

culto


Al hombre sin aspiraciones que no espera de la vida más que una tarde frente a la televisión con una cerveza en la mano.

lunes, 16 de junio de 2008

Porque caminamos por la calle buscando desconocidos, a veces te paras en una luz roja, miras al de al lado y le dices: "hey, I'm your stranger!".

Que te quieran por necesidad no es lo mismo que te quieran, lo siento. Y Annie hall quedará para después.
Esto es sólo Closer y no tiene relación con la vida real.

miércoles, 11 de junio de 2008

Delpy



"Jack creía que le rechazaría si le conocía de verdad, si se desnudaba frente a mí. Se había dado cuenta de que no me conocía, ni yo a él. Para amarnos de verdad debíamos saber la verdad, incluso si era dura.
Le dije la verdad, que no le había engañado. Y que había visto a Mathieu por la tarde. No se enfadó conmigo porque no había pasado nada. Le dije que me costaba mucho decidir cuando una relación era definitiva, cuando era la buena, cuando me quedaría con alguien para siempre. Me costaba quedarme, hacer que funcionase, prefería salir corriendo al primer problema.
Le dije que no podía estar con un solo hombre toda mi vida. Era mentira, pero lo dije de todas formas. Me preguntó si me creía una ardilla, si guardaba a los hombres para el invierno. Me pareció muy gracioso.
Entonces dijo algo que me hirió. El tono cambió de golpe. No entendí lo que decía, creí que ya no me amaba y que quería terminar.
Siempre me ha fascinado ver cómo se pasa de amar locamente a la nada.
Duele mucho.
Cuando siento que van a dejarme, tiendo a terminar antes de oírlo todo.

Ya está.
Uno más, uno menos.
Otro amor malogrado.
A este le quería de verdad.

Cuando pienso que se acabó, que nunca volveré a verlo... Quizá nos encontremos con nuestras nuevas parejas, como si nunca hubiese habido nada. Cada vez pensaremos menos el uno en el otro, hasta que nos olvidemos del todo, casi.
Para mí siempre es igual, rompo, me derrumbo, bebo y ligo. Conozco a un tipo, a otro,
follo, olvido al de verdad.
Después de unos meses de vacío, vuelvo a buscar el amor. Lo busco con desesperación. Al cabo de dos años de soledad, conozco otro amor y juro que es el definitivo. Hasta que también se acaba.
Llega un momento en que no se puede con otra ruptura.
Aunque te saque de quicio el 60% del tiempo, no puedes vivir sin él. Y aunque te despierte cada día estornudándote en la cara, sus estornudos significan más que los besos de cualquiera."


Monólogo final de "Dos días en París" de Julie Delpy.



domingo, 8 de junio de 2008

república

Desde lejos, no mucho, desde unos cuantos metros como para poder reconocerte sin anteojos. Camino sin escuchar lo que digo, sin pensar lo que hago, sólo esa barba crecida. Sigo moviendo las manos y hablando tan elocuentemente como puedo, sonriendo, como lo hacía antes de que te toparas con mis ojos. Evidentemente no sonrío de verdad, pienso que tal vez mi gesticulación es algo exagerada, pero que es bueno que me hayas visto sonreír. Así es mi vida hasta que tropiezo contigo (y con algunos otros), y como dice esa canción, porque ya estoy pasada a Drexler, aún le tengo miedo a tenerte delante. En todo caso he independizado a Jorge, ya no significa más que él, lo cual es bastante.

Por otro lado pienso que soy idealmente garabatera, dejo marcas en las pantallas ajenas, robo libros y cajitas para marihuana, soy la digna muestra de la mujer actual, soy un éxito. Doy respuestas melodramáticas, lo sé, sé también que en algunas ocasiones adopto lo peor del cine independiente, hablo pausado, otras veces demasiado rápido, se desforma mi cara cuando rio a carcajadas y camino a casa un sábado en la mañana sin problemas después de una noche de parranda, no necesito que nadie me invite y menos un chofer que me rescate. Joe Wright hazme (el amor) película y juro que seré el mejor guión.