sábado, 25 de octubre de 2008

Dos colores: blanco y negro.

Nuestra primera intención,
Era hacerlo en colores:
Una acuarela que hablara
De nuestros amores.
Un colibrí policromo

Parado en el viento,
Una canción arcoiris
Durando en el tiempo.
El director de la banda
Silbando bajito
Pensaba azules y rojos
Para el valsecito.

Pero ustedes saben, señores,
Muy bien cómo es esto;
No nos falló la intención,
Pero sí el presupuesto…
En blanco y negro

Esta canción
Quedó en blanco y negro
Con el corazón,
En blanco y negro,
Nieve y carbón,
En blanco y negro,
En technicolor,
Pero en blanco y negro…


Fuimos quitando primero
De nuestra paleta
Una mirada turquesa
De marco violeta.
Luego el carmín de las flores

Encima del piano,
Una caída de sol
Cuando empieza el verano.
Todos los tipos de verde

De una enredadera…
Ya ni quedaban colores
Para las banderas.


Nuestra intención ya no fue
Más que un viejo recuerdo
Y esta canción al final
Se quedó en blanco y negro.

En blanco y negro
Esta canción
Quedó en blanco y negro
Con el corazón,
En blanco y negro,
Nieve y carbón,
En blanco y negro,
En technicolor,
Pero en blanco y negro…

Jorge Drexler

martes, 21 de octubre de 2008

aquí no ma'


Me pasó por encima un grupo de hombres negros con chaquetas blancas y rallas rojas tocando trompetas al más puro estilo Sinatra, unas putas bailaron mambo sobre mí con unos vestidos azules gigantes. Pasó también un tren (no un camión, un tren) verde repleto de gente tomando café y derramándomelo encima. Me tiraron cenizas de cigarros, las mujeres los apagaban en mi piel con la punta de sus zapatos rojos taco aguja.

Agarraré el primer avión, auto, elefante o incluso volantín para salir rápido de aquí.

(No te preocupes que no voy lejos, sólo pretendo sacarme a la mafia de encima. Si me alejo demasiado vuelvo a buscarte)



Producto de una sobredosis de biología y Sigur Rós.

viernes, 17 de octubre de 2008

didge

Contornos de la gente que amo entre la luz roja, las risas y los murmullos no me tocan, sólo la música, la música, el hombre calvo con su didgeridu, hombre calvo como me haces reír. La música, mi cara de amor fraternal y apogeo máximo (agradezcamos al arquitecto por haber hecho un lugar tan magnífico). Dicen que la felicidad está hecha de instantes, yo descubrí que se puede guardar en objetos redondos. Tengo mi propio set de alegría girando dentro de este aparato. Sólo quiero escuchar el wong y recordar algunas miradas que adoro, miradas que adoran también como yo miro la nada y sólo oigo. Habemos algunos que no necesitamos mucho, es exactamente eso lo mejor de todo.



¡Los declaro cuidadanos de los Estados Unidos de America! ¡Paaaf! chuing chuing efectos especiales, a los marcianos, gringos estúpidos, a los marcianos y no a los cubanos ni a los mexicanos. Gritos de horror, please.



martes, 23 de septiembre de 2008

La mala memoria no actúa a nivel celular.

Una lástima.


Perú ven a mi campo punto cero (te llamo por todas partes) ajá.

sábado, 6 de septiembre de 2008

Palabras a Tomás Lago

"Antes de entrar en materia,
Antes, pero mucho antes de entrar en espíritu,
Piensa un poco en ti mismo, Tomás
Lago y considera lo que está por venir,
También lo que está por huir para siempre
De ti, de mí,
De las personas que nos escuchan.



Me refiero a una sombra,
A ese trozo de ser que tú arrastras
Como a una bestia a quien hay que dar de comer y de beber
Y me refiero a un objeto,
A esos muebles de estilo que tú coleccionas con horror
A esas coronas mortuorias y a esas espantosas sillas de montar,
(Me refiero a una luz).



Te vi por primera vez en Chillán
En una sala llena de sillas y mesas
A unos pasos de la tumba de tu padre.
Tú comías un pollo frío,
A grandes sorbos hacías sonar una botella de vino.



Dime de dónde habías llegado.
El nocturno siguió viaje al sur,
Tú hacías un viaje de placer
O ¿te presentabas acaso vestido de incógnito?


En aquella época ya eras un hombre de edad,
Luego vinieron unas quintas de recreo
Que más parecían mataderos de seres humanos:
Había que andar casi toda la noche en tranvía
Para llegar a ese lugar maldito,
A esa letrina cubierta de flores.


Vinieron también esas conferencias desorganizadas,
Ese polvo mortal de la Feria del Libro,
Vinieron, Tomás, esas elecciones angustiosas,
Esas ilusiones y esas alucinaciones.

¡Qué triste ha sido todo esto!
¡Qué triste! pero ¡qué alegre a la vez!
¡Qué edificante espectáculo hemos dado nosotros
Con nuestras llagas, con nuestros dolores!


A todo lo cual vino a sumarse un afán,
Un temor,
Vinieron a sumarse miles de pequeños dolores,
¡Vino a sumarse, en fin, un dolor más profundo y más agudo!

Piensa, pues, un momento en estas cosas,
En lo poco y nada que va quedando de nosotros,
Si te parece, piensa en el más allá,
Porque es justo pensar
Y porque es útil creer que pensamos."

Nicanor Parra

lunes, 1 de septiembre de 2008

Porque no hay certezas, no hay tarot, no hay futuro, no hay España, ni Cortazar, y tampoco plazas. Porque no hay pasado, sólo el presente con cara cansada y expectativas, con bolsas de pan y caminatas.
Porque el pasado sólo existe en cuanto lo recuerdo, porque recuerdo mucho y la vida pasa, pero pasa ahora, y esa sensación de estómago comprimido que necesita mantras o gritos o tal vez nada más que un poco de amor sincero sigue ahí, sin gritos, sin mantras. Porque la verdad es un derecho ineludible, porque no se tranza y no se equilibra, porque no me gusta la vida si no es con convicciones tan nobles y tan drásticas como ésta. Porque mentir significa negar el derecho genuino de conocer la verdad, no tu verdad ni mi verdad sino simplemente la única verdad posible. Porque no importa caer cien, mil veces más, mi confianza en el hombre sigue intacta, porque no permitiré bajo ninguna circunstancia que derrumbes mi idea gestáltica de ser humano.